SANTA CRUZ REVIVE EL SIGLO XVIII CON EL HISTÓRICO CAMPAMENTO DE LA GESTA DEL 25 DE JULIO
La plaza de España se transformó el sábado 25 de julio en un auténtico escenario del siglo XVIII. Decenas de recreadores históricos, talleres en vivo y demostraciones de oficios tradicionales acercaron a la ciudadanía uno de los episodios más importantes de la historia de Santa Cruz: la Gesta del 25 de Julio.
El campamento histórico, organizado dentro del programa conmemorativo, permitió a vecinos y visitantes conocer de primera mano cómo era la vida cotidiana, militar y artesanal de finales del siglo XVIII a través de un recorrido divulgativo y participativo.
El alcalde José Manuel Bermúdez destacó que «la Gesta del 25 de Julio forma parte de la identidad de esta ciudad y este campamento permite acercar nuestra historia de forma cercana, didáctica y participativa». Por su parte, el concejal de Fiestas, Javier Caraballero, señaló que «la recreación histórica se ha consolidado como uno de los grandes atractivos de esta conmemoración».
El campamento contó con espacios dedicados a la alfarería, herrería, cestería, abatanado de lana, curtidores, elaboración de textos, preparación de armas, esgrima histórica y un puesto médico ambientado en la época. También incluyó un mercado tradicional y exhibiciones que recrean los usos y costumbres de aquellos años.
La programación continuó por la tarde con los actos solemnes en honor al Apóstol Santiago, copatrón de la ciudad. A las 19:00 horas tuvo lugar la concentración de tropas en la plaza de la Iglesia de la Concepción, coincidiendo con la celebración de la Eucaristía presidida por el vicario Juan Manuel Yanes. La ceremonia contó con el estreno de la Missa Brevis del compositor Jacob de Haan. A las 20:00 horas, la procesión de Santiago Apóstol recorrió las calles del centro histórico acompañada por las tropas de recreación histórica.
La programación de la Gesta arrancó el viernes 24 de julio con la recreación del combate de 1797. Un video mapping proyectado en el Museo de la Naturaleza y la Arqueología sirvió como introducción audiovisual. El barranco de Santos fue el escenario del desembarco y enfrentamiento con efectos especiales y maniobras militares, culminando con la escenificación de la rendición de las tropas inglesas en el Palacio de Carta.
