Plus Ultra puede que se lleve por delante a altos cargos socialistas, aunque desde que la investigación siguió adelante, muchos se han retirado y otros son ex, tales como Antonio Olivera o Zapatero y especialmente al ahora ministro Ángel Víctor Torres. Y a éste, por los esfuerzos de Aldama, va a verse las caras en el Supremo, que le da el privilegio de testificar por escrito, ahorrándole el mal trago del paseo judicial.
Torres ha tenido suerte, mucha suerte. Pero hay que poner cierto contexto para entender cómo este político ha llegado a estar vinculado a esta tenebrosa y terrible historia. Plus Ultra ha pasado en cinco años de hacer historia en la aviación en Canarias a ver cómo sus principales directivos son detenidos y sus oficinas registradas. Y es que Plus Ultra fue la aerolínea que en 2020 hizo el primer vuelo directo entre China y Canarias sin escalas, con un avión de Airbus que llegó repleto de material sanitario para combatir la pandemia de covid-19.
Fueron tres los vuelos de esas características y el primero, que aterrizó en Gran Canaria, fue celebrado por el gobierno que entonces presidía Ángel Víctor Torres como un hito y un alivio en una región que tenía muchas dificultades para encontrar material sanitario.
¿Cómo llegó el gobierno de Torres a Plus Ultra? La pieza clave fue Óscar Trujillo Ledezma, empresario canario de origen venezolano. Fundador y CEO de la compañía One Airways, promovió en su día el proyecto comercial de Canarian Airways, aerolínea que volaría a la península y al extranjero desde Canarias. Inicialmente en el proyecto iban a participar empresarios hoteleros de Santa Cruz de Tenerife liderados por Jorge Marichal, presidente de la patronal del sector, y también se contaba con una participación del Cabildo de Tenerife y del propio gobierno canario a través de Sodecan. Al final las instituciones dieron marcha atrás y Canarian Airways fue un proyecto fallido, nunca mejor dicho, pero tanto Pedro Martín como Olivera estimaron meter pasta pública en ello.
Óscar Trujillo fue el primer compareciente en la comisión de investigación del Parlamento canario sobre las compras sanitarias en la pandemia. Allí confirmó que su contacto con el gobierno de Canarias para esos vuelos fue Antonio Olivera, viceconsejero de Presidencia y en la práctica era el interlocutor de Torres con el mundo empresarial.
En el Parlamento, Trujillo avaló la buena fe y la defensa del interés general con el que actuó la administración autonómica canaria en los primeros momentos de la pandemia. Señaló que los vuelos desde China se hicieron en unas circunstancias muy complicadas y que fueron un éxito logístico, además de que se realizaron a un coste muy bajo, de 375.000 euros cada una.
El empresario explicó que fue contactado el 18 de marzo de 2020 por el entonces viceconsejero de Presidencia del Gobierno de Canarias y decidió asumir el reto de organizar los primeros envíos de China a Canarias de material sanitario. Olivera acabó siendo, además, director del Servicio Canario de la Salud tras la destitución de la consejera de Sanidad Teresa Cruz y buena parte de su equipo.
Óscar Trujillo declaró que podría haberse limitado a actuar de intermediario, pero entendió que entonces la operación hubiera acabado en fracaso.

Asumió el reto logístico por ayudar a la sociedad canaria, por alinearse con el interés general y colaborar con las autoridades en un momento crítico y desesperado, pese a que podría haber sido casi “un suicidio” porque lo normal es que los vuelos hubieran regresado vacíos.
Pero, subrayó que fue un éxito, un trabajo “honrado y económico” para Canarias. En la operación participaron económicamente varios empresarios de las dos provincias que prefirieron siempre mantenerse en el anonimato.
Trujillo explicó en el Parlamento que calculó que necesitaría aviones Airbus A340-600, que solo tenían Iberia y Plus Ultra. Primero se los pidió a Iberia, que no los tenía disponibles, y los subcontrató con Plus Ultra.
El 11 de abril fue el primer vuelo directo comercial de Shanghái a Canarias con material sanitario, y la misma tripulación hubo de embarcar el material formando una cadena humana, porque los operarios chinos se negaban a entrar en aviones extranjeros por precaución, explicó.
Hubo otros dos vuelos, el 8 y el 16 de mayo, y en uno de ellos se acomodó además material encargado por el Cabildo de Tenerife, sin coste adicional.
Trujillo indicó que no realizó más trabajos de este tipo para otros gobiernos o instituciones, y señaló que pese a que su labor fue objeto de “ataques viles y calumnias” desde algunos medios y desde las redes sociales, lo volvería a hacer, porque fue una contribución a la sociedad canaria en momentos muy difíciles.
Señaló que él no tuvo ninguna relación con las empresas contratadas para suministrar el material sanitario desde China, puesto que su función era solamente trasladar los pedidos a Canarias.
Indicó que cuando el Gobierno de Canarias contactó con él, su intención inicial era ejercer de intermediario, pero al ver las dificultades para articular el transporte decidió ocuparse de forma directa, porque contaba con el conocimiento y los recursos para hacerlo.
Trujillo actuó así porque percibió la preocupación del gobierno de Canarias por conseguir material sanitario en un momento en el que todo el mundo buscaba lo mismo.
Y se quedó tan ancho. Pero aquí olvidamos otra pieza clave, cual es, Conrado Domínguez, metido de lleno en los juzgados, europeos claro, lejanos y fuera del alcance de los medios de aquí y se nota. Domínguez que tenía la protección de Torres y Olivera, sin duda, es el que hacía posible todas estas maniobras y como tal ha asumido su rol, callando y dejando claro que no puede ni debe caer. Aldama también lo sabe, pero no entra en demasiados detalles, porque él quiere la cabeza de Torres y no va a entretenerse con este mando secundario.
De lo poco que se sabe hay un hecho muy relevante de la investigación de la Fiscalía Europea sobre los contratos sanitarios durante la covid adjudicados durante la pandemia por el Servicio Canario de Salud (SCS) y es una declaración clave de un testigo protegido, que ha aportado información relevante para reconstruir los hechos.
Está claro que Torres no lo va a tener fácil. Y aunque Europa tarda y tarda a lo mejor cuando llegue, someta al ministro a una situación complicada, que, como sabemos tiene su importancia, de cara a lo que nos viene encima, como son las elecciones de 2027, en las que, como saben, el ministro es el candidato, según todos los socialistas canarios, a la Presidencia. Veremos qué pasa.
