Santa Cruz exige que el Real Casino regularice sus actividades conforme a la ley
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha salido al paso de la polémica suscitada en torno a los expedientes administrativos abiertos contra el Real Casino de Tenerife, defendiendo que la institución debe adecuar sus actividades a la normativa vigente. En un comunicado, el consistorio subraya el respeto institucional hacia la entidad, pero también la necesidad de que cumpla los requisitos legales.
Aunque reconoce la relevancia histórica y cultural del Real Casino como «una de las entidades sociales y recreativas más importantes de Canarias», merecedora de la Medalla de Oro de la ciudad, el Ayuntamiento afirma que esto no le exime del cumplimiento de la legalidad. El consistorio asegura haber mantenido «numerosas reuniones» con la entidad para facilitar la regularización de sus actividades.
El punto de conflicto radica en que determinadas actividades desarrolladas en el casino —restauración, ocio y eventos— requieren autorización administrativa previa conforme a la Ley de Actividades Clasificadas de Canarias. Según el Ayuntamiento, estas actividades se dirigen a una «colectividad ampla de personas» y presentan características de pública concurrencia, independientemente de la naturaleza asociativa de la institución.
El consistorio también ha constatado episodios de contaminación acústica superiores a los límites legales tras una denuncia vecinal, lo que ha motivado la incoación de un procedimiento sancionador actualmente en tramitación. El Ayuntamiento subraya que su actuación responde al deber de proteger el derecho al descanso y la intimidad domiciliaria de los vecinos.
Finalmente, el Ayuntamiento reitera su disposición al diálogo y expresa que estas actuaciones no afectan de manera singular al Real Casino, sino que forman parte de los procedimientos de regularización aplicados a distintos clubes y entidades de la ciudad para adaptarse a las exigencias legales vigentes.
