Santa Cruz blinda su abastecimiento de agua con una red de 38 depósitos que almacenan más de 200.000 metros cúbicos
Santa Cruz de Tenerife dispone de un sistema de almacenamiento de agua potable capaz de garantizar el suministro a la ciudad durante más de cinco días consecutivos sin producción nueva. La red de 38 depósitos distribuidos estratégicamente por todo el municipio acumula más de 200.000 metros cúbicos de agua, formando parte de un engranaje de ingeniería que protege a la capital ante posibles emergencias y cortes de suministro.
El alcalde José Manuel Bermúdez subraya la importancia estratégica de estas infraestructuras en una ciudad con orografía compleja. «Garantizar el agua en Santa Cruz es un reto diario que afrontamos gracias a inversiones sostenidas», señala el regidor, destacando que la autonomía de almacenamiento permite trabajar con enfoque de mejora continua.
La desaladora es el corazón de este sistema. La Estación Desaladora de Agua de Mar produce aproximadamente el 62% del agua que consume la ciudad, generando cerca de 33.000 metros cúbicos diarios, equivalente a llenar 16 piscinas olímpicas cada jornada. El resto procede de pozos y galerías subterráneas.
Los 38 depósitos se distribuyen en tres grandes zonas para vencer las pendientes urbanas. Destacan instalaciones como el Depósito de Cabecera Los Campitos, el Depósito de Ofra y el histórico Depósito de la Plaza de Toros, el más antiguo de la red local.
La red de distribución comprende 1.000 kilómetros de tuberías monitoreadas constantemente mediante tecnología de última generación. El concejal de Servicios Públicos, Carlos Tarife, explica que este control permite detectar fugas invisibles y actuar de inmediato. Además, se utilizan más de 100 toneladas de cloro anuales para garantizar potabilidad.
El ciclo se cierra con dos plantas depuradoras que limpian las aguas residuales. La planta de Buenos Aires cuenta con un sistema de regeneración que produce agua de alta calidad distribuida por 43 kilómetros de red exclusiva para riego de parques y jardines públicos, consolidando a Santa Cruz como referente en economía circular y gestión sostenible hídrica.
